El Saxo
Y desaparecí, sí, para seguir bajando por meandros de sudor y sangre; a veces plácidos, más a menudo turbulentos y angustiosos, viendo así pasar vidas de todas clases. La gran mayoría tremendamente aburridas; otras, tan parecidas que, a pesar de todas las apariencias con las que pretenden ser diferentes, no logran serlo nunca. Pero de vez en cuando, si te fijas mucho, consigues distinguir alguna que aún no ha sucumbido al engaño.
Jordi Carbó
El Saxo de Jordi Carbó es una colaboración entre sensenom ed y Roure edicions.
Impreso en Barcelona, julio 2009
Edición 100 ejemplaares numerados.
Jordi Carbó (1956-2009) fue una figura clave del escenario musical de nuestro país. Curso estudios de violín durante la adolescencia. A los 17 años lo dejó por la guitarra y posteriormente por el saxofón, con el que se convirtió en uno de los renovadores del lenguaje musical de finales de los años 70.
Irrumpió en la escena pública con La Propiedad es un Robo, grupo que practicaba la improvisación Fri, movimiento creativo que se desarrolló básicamente en la Floresta alrededor de la Cooperativa de Músicos.
A mediados de los 70, colaboró con una interminable lista de formaciones: tocó boleros con la Orquesta de la Floresta, participó en la grabación del disco de Perucho’s y Licors de Pau Riba, se sumó al rock punk de La Banda Trapera, de Morfi Grey, a Gong, al glam de No Parking con Johnny Estil·les y a la psicodelia de los Psiconautas.
Los bolos con grupos diversos fueron innumerables: con Pau Riba en Canet, con Nico de Velvet Underground… Durante los 80 se lanza a una nueva aventura musical con los N’gai N’gai y Los Lester. Durante los 90, combinó rock, blues, soul y funky con Dr Farlow Blues Conection y Los Bisontes. Y además de todo esto fue feriante, mozo de almacén, camarero y un sin fin de cosas más.
Se mantuvo al pie del cañón hasta pocos días antes de su muerte. Acompañando a Seppuku y experimentando con Hadramawts. Recordamos sus ensayos en Capdevànol del último verano del 2008, donde con Enric Borau tramaba la formación de un grupo que bautizaron con el nombre de “S’ha Acabat el Bróquil”.
Sin embargo pocas personas sabían que Jordi Carbó, “el Saxo”, pasaba largas horas escribiendo; sólo había publicado algún relato en alguna revista o leído un poema ocasionalmente. Ahora en este libro descubrimos la creación oculta del “Saxo”. Poemas y narraciones que surgieron como una necesidad interior de explicar lo inexplicable de este deambular por los escenarios de la vida.
